Novena a San Francisco de Sales – día 7º

21 de enero

La libertad de los hijos de Dios

detalle nsp resp ita (FILEminimizer)

En unas líneas dignas de ser meditadas, San Francisco de Sales nos indica las señales, los efectos y las ocasiones de la libertad de los hijos de Dios:

«Primera señal: el corazón que tiene esta libertad no está apegado a las consolaciones, sino que recibe las aflicciones con toda la dulzura que la carne le permite. No digo que no ame y no desee las consolaciones, sino que no se apega a ellas su corazón.

Segunda señal: tampoco se apega a los ejercicios espirituales, de modo que si la enfermedad u otro motivo se los impide, no siente pena. No digo que no los ame; digo que no se apega a ellos.

Tercera señal: nunca pierde la alegría, porque ninguna privación es capaz de entristecer a quien no tiene el corazón apegado a nada. Y si a veces la pierde, será por poco tiempo.

Los efectos de esta libertad son: una gran suavidad de espíritu, una gran dulzura y condescendencia a todo lo que no es pecado o peligro de pecado. Es ese ánimo afable que se pliega a los actos de virtud y de caridad. Por ejemplo: cuando un alma está apegada a la meditación, si la interrumpimos en ella, veremos que la deja con disgusto, agitada y sorprendida. La que tiene la verdadera libertad, irá con rostro sereno y de buen corazón adonde le pide el importuno que la ha molestado, porque le es igual servir a Dios en la meditación que servirlo soportando al prójimo: ambas cosas son voluntad de Dios, pero en ese momento lo más necesario es soportar al prójimo.

Son buenas ocasiones para ejercer esta libertad, todas las cosas que nos suceden contra nuestra inclinación, pues quien no se ha apegado a ella, no se impacienta cuando la contrarían».

Oración

Señor, Dios nuestro, tú has querido que el santo obispo Francisco de Sales se entregara a todos generosamente para la salvación de los hombres; concédenos, a ejemplo suyo, manifestar la dulzura de tu amor en el servicio a nuestros hermanos. Te rogamos por su intercesión nos alcances la gracia de…………., que tan ardientemente deseamos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>