Imágenes simbólicas

A través de imágenes simbólicas, Margarita María nos ayuda a conocer mejor al Señor, su Corazón, a ser de los que Él llama sus amigos. Ciertamente, ella no duda en proclamar su impotencia para traducir todo lo que ha visto y oído. Es inexpresable, inefable: “Él me descubrió las maravillas inexplicables de su puro amor, y hasta qué exceso le había llevado a amar a los hombres”.

El libro abierto

Jesús se presenta a nuestra Santa y le dice: «Quiero hacerte leer en el libro de la vida donde se contiene la ciencia del amor».

 “Su divino Corazón se abrió como un gran libro, en el que leí las lecciones admirables de su puro amor”.

El camino más corto

Santa Margarita dice a menudo en sus escritos que el conocimiento del Corazón de Jesús es “el camino más corto” para ir a El. Y que es el mismo Jesús quien desea que se propague este conocimiento.

“Me parece que no hay camino más corto para llegar a la perfección, ni medio más seguro de salvación que consagrarse totalmente a este divino Corazón”.

“Que todo vuestro deseo sea amar, honrar y glorificar a este divino Corazón… Para ello, no ahorréis ni trabajos ni penas pues es el medio más eficaz para entrar en su amistad y atraer sobre vosotros la abundancia de sus gracias y el reinado de su ardiente caridad”.

Y también esta carta al P. Croiset: “Los tesoros de bendiciones y gracias que encierra este Sagrado Corazón son infinitos; no sé que haya en la vida espiritual ningún otro ejercicio de devoción más propio para elevar en poco tiempo a un alma a la más alta perfección, y para hacerle gustar las verdaderas dulzuras que se encuentran en el servicio de Jesucristo. Sí, lo digo convencida, si se supiera lo que agrada a Jesucristo esta devoción, no habría un cristiano que no la practicara, por poco amor que tuviera a este amable Salvador”.

En otra carta de 1689: “El Sagrado Corazón tiene un deseo vehemente de ser conocido, amado y honrado de los hombres.

Ha hecho conocer que este deseo es tan grande que promete que todos los que se consagren y entreguen a Él, para darle el placer de rendirle y procurarle todo el amor, honra y gloria que estén a su alcance, según los medios que Él les dé, no se perderán jamás y que Él mismo será su asilo seguro en todas las emboscadas de sus enemigos; pero sobre todo a la hora de la muerte, este divino Corazón les recibirá con amor, asegurándoles su salvación, y tendrá cuidado de santificarles y hacerles grandes ante su Padre eterno, tanto como ellos se hayan preocupado de extender el reinado de su amor en los corazones”.

La fuente, el manantial

“Como Él es la fuente de todas las bendiciones, las derramará con abundancia en los lugares donde se honre la imagen de este Sagrado Corazón, porque su amor le impulsa a distribuir el tesoro inagotable de sus gracias santificadoras y salvadoras en las almas de buena voluntad, pues busca corazones vacíos para llenarlos con la suave unción de su ardiente caridad, para consumirlos y transformarlos completamente en Él. Quiere espíritus humildes y sumisos, sin otro deseo que cumplir su voluntad”.

Para Margarita María, como para todos los que ya habían hablado de él, el signo del Corazón manifiesta en toda su realidad, a Cristo que ama a los hombres y quiere urgirles que vayan a El.

“Este Corazón es la fuente inagotable de todos los bienes. Una fuente que no pretende sino derramarse y comunicarse en los corazones vacíos de sí mismos, humildes, y que no estén apegados a nada; una fuente de todo tipo de delicias, de donde cuanto más se toma, más abundante es”, o según otra fórmula: “cuanto más se saca, más hay para sacar”. “Es un manantial inacabable que se complace en derramarse con abundancia a favor de sus amigos”

 Tesoro escondido, océano sin límite

“Es –dice Margarita María– “un tesoro escondido e infinito, que no quiere sino manifestarse a nosotros, repartirse y distribuirse para enriquecer a los verdaderos pobres”. Pobres de sí mismos, “pobres de espíritu”, dice el Evangelio.

¿Cuáles son las dimensiones de este Corazón? La realidad que percibe santa Margarita María nos hace recordar a san Pablo, “es un océano sin límite, un abismo de toda suerte de bienes”, y “un abismo sin fondo”.

Abismo de Amor

Un día Jesús pidió a santa Margarita María que mirara la abertura de su costado, y le dijo:

“Aquí hay un abismo sin fondo, abierto por una flecha sin medida, que es la del amor”.

Y la misma Santa explica: “Este divino Corazón es un abismo de todo bien, donde los pobres deben abismar sus necesidades; un abismo de alegría, donde debemos abismar todas nuestras tristezas; un abismo de humillación para nuestro orgullo; un abismo de misericordia, un abismo de AMOR, donde tenemos que abismar todas nuestras miserias”.

Así pues, una fuente inagotable, un océano sin límite, un tesoro infinito, ¡de amor! y de un amor que no quiere más que comunicarse, llenarnos de sí mismo. Es lo que dice Jesús en el Evangelio de san Juan: “Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia” (Jn 10,10).

Este es el Corazón de Jesús, que quiere darse. Pues este Amor es activo.

Canal de las misericordias, hoguera, crisol

Este Amor es el canal de las misericordias del Padre para con los pecadores, para con todos los hombres. “En este Corazón hay tres canales que manan sin cesar: el primero de misericordia para con los pecadores…; el segundo es de caridad, que se extiende sobre quienes tienen alguna necesidad y particularmente sobre los que tienden a la perfección; del tercero brotan el amor y la luz para los amigos perfectos que Él quiere unir a Sí, para comunicarles su ciencia y sus deseos”.

Es una hoguera purificadora. Es un crisol donde todo se transforma en amor. Si somos cobardes, imperfectos, ¿no es él una hoguera purificadora donde tenemos que transformarnos como el oro en el crisol?

Cristo recuerda a todos los hombres que Él los ama y que todos están llamados al Amor. “Nuestro corazón, dice Margarita María, está hecho para Dios; estando hecho para lo divino, no puede tener reposo cuando hay mezcla de otra cosa”. San Agustín había dicho palabras semejantes a éstas. Margarita María continúa: “Desgraciado –nuestro corazón– si se contenta con menos de Dios”, pues sólo Cristo puede colmar nuestros corazones, hacerles encontrar descanso, alegría, plenitud.


Comentarios

Imágenes simbólicas — 1 comentario

  1. Una imagen simbolica es aquella que representa, por analogia o por una convencion establecida, una idea o concepto. Las imagenes que aparecen en las entradas han sido realizadas por alumnos o por el autor del blog, excepto las que de manera expresa senalan otra autoria o procedencia.

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