Del Diario Espiritual

Sor Benigna Consolata Ferrero

Monasterio de la Visitación de Santa María, Como (Italia) 

8 Marzo 1915: “Yo haré de ti la obra maestra de mi Amor misericordioso”.

7 Abril 1915: ‘Jesús mío, ¿qué debo hacer para reparar?’ “Ámame”. ‘¿Y qué debo hacer para amarte?’ “Ámame”. ‘¿Y qué debo hacer para amarte?’ “Ámame”. ‘¡Oh, Jesús mío, dime pues lo que debo hacer para amarte!’ “Benigna mía, estúdiame en mi Corazón; éste es un abismo en el que, si tú te sumerges, no encontrarás la muerte, sino la vida”.

29 Abril 1915: “¿En qué consiste la unión con Dios? En la unión a su Voluntad. Esta unión es la que hace a las almas semejantes a los Bienaventurados en el Cielo; sólo que los Bienaventurados tienen la visión de Dios y las almas en este mundo no gozan aún de la visión beatífica de Dios”. “Benigna mía, vale más un día de unión a mi Voluntad que un año pasado materialmente; vale más una hora de vida interior que un día pasado humanamente”.

10 Mayo 1915: “La confianza que tú tienes en Mí es como una moneda que tú me das para pagar las gracias que te hago: y como un negociante, cuando es honrado y se le envía primero el dinero, no tarda en mandar la mercancía y manda según el dinero que ha recibido, así hago Yo contigo; te doy según la confianza que tienes en Mí”.
“Cuando quieres gracias, agradécemelas por anticipado. Este acto de confianza me roba el Corazón y hace que abra más ampliamente mis tesoros”.

30 Mayo 1915: “Benigna, cuando Yo encuentro un alma pequeña como la tuya, llena de miserias como la tuya, llena de defectos como la tuya, Yo me alegro mucho; no es que a Mí me gusten las miserias en sí, máxime cuando hubiese aunque sólo un poco de malicia, pero Yo amo tu debilidad por fragilidad [1], porque puedo ser tu fuerza, y Yo gozo mucho cuando lo soy todo para un alma”.
[1- N. de T.: …tu debilidad que deriva de tu fragilidad, porque entonces seré Yo tu fuerza.]

31 Mayo 1915: “Benigna mía, debes hacerte santa para mayor gloria mía, pero has de saber qué camino debes tomar para llegar a esta santidad; el camino más corto, el camino más fácil: el amor. No puedes imaginar, oh Benigna mía, cuánto amo Yo este camino; es por el que he descendido del Cielo a la tierra, y es el camino por el que hago subir a las almas de la tierra al Cielo. Benigna, el alma que entra con más ardor, el alma que anhela con todas sus fuerzas unirse a Mí devora este camino y no siente el peso de la fatiga; lo que cuesta en el amor es sólo cuando se hacen las cosas a medias”.

7 Junio 1915: “Benigna mía, ¿cómo corona el Amor al alma fiel? Dándole la paz. ¡Oh Benigna, cuán rica es un alma que tiene esta paz! Es más que si poseyese todos los tesoros del mundo. La paz hace gustar a Dios. Un alma en paz es mi trono de delicias, y Yo establezco allí mi Reino, porque estoy en seguro. ¡Si supieras cuántas bendiciones Yo vierto en un alma en paz, porque esta alma es capaz de recibirlas!… Pero cuando un alma está turbada, aunque esta alma sea pura, Yo espero”.

2 Enero 1916: “El camino más breve, más seguro, más fácil para alcanzar la perfección es el amor. El amor va derecho a su fin que es Dios; es seguro, porque está entre dos muros que impiden caer, la confianza en Dios y la desconfianza de sí; es el más fácil, porque cuando se ama todo es fácil. Hay después almas a las que Yo hago tomar el atajo y es la humillación”.  

19 Enero 1916: “Cuando un alma, en la humildad de su corazón, se humilla sin turbarse, reconoce su mezquindades, las deplora, se arrepiente de ellas, me pide perdón de ellas y decide con la ayuda de mi gracia no cometerlas más, Yo la levanto del suelo, la tomo en brazos, la beso, la acaricio y la muestro con alegría a mi Eterno Padre y al Espíritu Santo como mi benjamina”.

13 Abril 1916: Jesús mío, regáñame, pues no correspondo a tus gracias; soy una despilfarradora de tus gracias; te soy infiel. “Benigna, regáñate tú, si quieres, Yo no te regaño; ¿acaso un cordero puede rugir como un león? Haga lo que haga, balará como un cordero. ¡Oh Benigna mía! Yo no regaño a los pecadores, por más que estén llenos de pecados. Yo estoy siempre dispuesto a recibirlos, con tal que vengan a mí con un corazón contrito y humillado. El demonio es el que les regaña después de haberles hecho hacer el mal. Si tú supieras, oh Benigna, cómo mi Corazón siente compasión de dos clases de almas, de las de los pobres pecadores que están inmersos en los pecados más que un pez en el agua, y de las almas buenas que están turbadas por la desconfianza en mi bondad, por el desánimo. Éstas no están en pecado, es verdad, pero sufren. Escribe esto, para consuelo de las almas, y escribe también que en mi amor infinito pongo en las manos de las almas que me son fieles redes para pescarme estas almas. Les hago formar a ellas las redes con los actos de fidelidad, y después se las doy”. 

“En conformidad con los Decretos del Papa Urbano VIII, indicamos que en nada se pretende prevenir el juicio de la autoridad eclesiástica”.

CON LICENCIA ECLESIÁSTICA del Obispado de Gerona, 2011


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