EL NIÑO JESÚS DE PRAGA (3)

LA IMAGEN MILAGROSA DE BARCELONANIÑO JESUS DE PRAGA 3

El culto al Niño Jesús de Praga se propagó por España a fines del siglo XIX, siendo las madres salesas de Barcelona las que iniciaron esta devoción. Primero, en mayo de 1894, dieron culto a una imagen traída de Praga que colocaron en el coro, y luego, el 1-12-1897, colocaron en un altar lateral del magnífico templo, de estilo moderno gótico catalán, obra del arquitecto Joan Martorell, maestro del Siervo de Dios Antonio Gaudí, la imagen de que hablaremos a  ontinuación. En esta iglesia se erigió el 27-11-1898 la Cofradía del Niño Jesús de Praga.

El origen de esta estatua tiene algo de milagroso. Se encargó al Sr. Castellanas que la hiciera. Este escultor dijo que pasaría a recoger la imagen del coro para tenerla de modelo durante un par de días. Pero de hecho nunca la recogió. Dos meses después trajo la preciosa imagen ya terminada, con gran admiración de las monjas, que vieron que era diferente de la suya y  mucho más hermosa. El Sr. Castellanas juró decir la verdad cuando explicó que una señora vestida de negro llevó a su taller un Niño Jesús de Praga. Él le pidió que se la dejara por unos días, pero ella dijo que no podía ser; se la prestaba sólo por una hora. El escultor se puso a trabajar con ahínco y terminó la cara en la hora. La señora tomó al Niño con gran amor, como si estuviera vivo, y se marchó. Nunca más se supo de ella.

Por la iglesia de las Salesas acudía mucha gente a orar ante el Niño y éste concedía muchas gracias y hacía milagros. Si estaba cerrada la puerta, la gente se arrodillaba fuera. Durante la persecución religiosa de julio del 1936, la familia Muntadas salvó la imagen del Niño  envolviéndola en unas cortinas y poniéndola en un baúl. Junto con el tesoro del Niño Rey, las salesas salvaron también un ejemplar, en parte quemado por el fuego sacrílego, del libro: «Manual de la Cofradía del Niño Jesús de Praga erigida en la iglesia del monasterio de la Visitación (Salesas) de Barcelona», 2ª edición, Barcelona 1900.

EL NIÑO JESÚS DE PRAGA (2)

ORIGEN DE LA DEVOCIÓN AL NIÑO JESÚS DE PRAGA: LA IMAGEN

niño Jesús de praga 2 Una mañana de finales del siglo XVI una pequeña imagen de cera de 47,5 cms. de altura inició un largo recorrido desde España a Bohemia. La llevaba Dña. María Manriquez como regalo para la boda de su hija, la princesa Polyxena, que iba a contraer matrimonio con el conde Adalberto de Lobkowitz.

La condesa fue una bienhechora insigne de los PP. Carmelitas descalzos, que se habían establecido en Praga el 1624 en la iglesia-convento que les encomendó el emperador Fernando II. Este había mandado construir ese templo de Ntra. Sra. de las Victorias en acción de gracias por haber derrotado a sus enemigos en la batalla de la Montaña Blanca.

Viendo Polyxena la estrechez en que vivían los carmelitas, les regaló la pequeña imagen del Niño Jesús, diciéndoles: «Os doy lo que más quiero en este mundo. Mientras deis culto a esta imagen, no os faltará nada». Los carmelitas colocaron la imagen en su iglesia y desde entonces nada les faltó. Allí está hoy todavía.

En 1631 los príncipes protestantes, enemigos del emperador, saquearon la iglesia de Ntra. Sra. de las Victorias, profanaron la pequeña imagen del Niño Jesús, le rompieron las manos y la tiraron con desprecio detrás del altar, donde quedó sepultada en los escombros. El 25 de mayo del 1632, derrotados los protestantes, volvieron los carmelitas a su convento y restauraron la imagen.

Había en el convento de Praga un novicio-sacerdote, el Padre Cirilo de la Madre de Dios, que destacó por su gran devoción al Pequeño Rey. A él fue a quien el Niño Jesús dirigió estas palabras: «Cuanto más me honréis, más os favoreceré».

EL NIÑO JESÚS DE PRAGA (1)

nino_pragaORACION AL NIÑO JESÚS DE PRAGA

revelada por la Santísima Virgen al Venerable P. Cirilo, carmelita descalzo de Praga

Oh Niño Jesús, a ti recurro y te pido que, por la intercesión de tu Madre Santísima, quieras asistirme en esta necesidad (se expone),  porque creo firmemente que tu divinidad la puede socorrer.

Espero con toda confianza obtener tu Santa Gracia. Te quiero con todo mi corazón y con todas las fuerzas de mi alma.

Me arrepiento sinceramente de todos mis pecados y te suplico, buen Jesús, que me des la fuerza para triunfar. Me propongo no ofenderte más y me ofrezco a ti dispuesto a sufrirlo todo antes de darte el menor disgusto.

De ahora en adelante quiero servirte fielmente, y por amor tuyo, oh divino Jesús, quiero amar a mi prójimo como a mí mismo.

Niño omnipotente, Señor Jesús, de nuevo te suplico: asísteme en esta situación (decirla), concédeme la gracia de poseerte eternamente con María y José, y de adorarte con los santos Ángeles en la corte del Cielo. Amén.

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La fiesta del Niño Jesús de Praga se celebra el 25 de diciembre y se conmemora el día 25 de todos los meses.

Para formar parte de la Cofradía, hay que inscribirse en el Registro y rezar cada día el Pequeño Rosario.

                                                            Monasterio de la Visitación

                                                             Pg. de la Vall d’Hebron, 256

                                                             08035 Barcelona              Teléfono 93 428 16 20

DOMINGO III DE ADVIENTO

¿ERES TÚ EL QUE HA DE VENIR O TENEMOS QUE ESPERAR A OTRO?

“La ley prometía al pueblo judío que se le iba a enviar un gran profeta. Y había diversas opiniones sobre quién sería ese gran personaje; la más común pensaba que no era otro que el Hijo de Dios”

(Si se hubiera preguntado a Juan el Bautista si era él el que había de venir, ¿cómo habría respondido?)

“San Juan se daría perfecta cuenta de que no le estaban preguntando simplemente si él era profeta, y que si afirmaba que lo era, le creerían el gran Profeta prometido y le reconocerían como tal; y por eso lo negaría, pues comprendería que, sin mentir, podía muy bien responder que no lo era.

Si me preguntaseis sencillamente quién soy, yo os respondería sencillamente: “me han enviado para preparar los caminos del Mesías.” Ahí tenéis cómo San Juan rechazó esa tentación de orgullo y de ambición; y cómo la humildad le procuró recursos e ideas admirables para no admitir ni recibir el honor que se le quería otorgar, disimulando y negando ser lo que verdaderamente era…

¿Queréis saber quién soy yo? yo os digo que no soy nada más que una voz… San Juan no hubiera podido rebajarse más al decir que era sólo una voz. “Creéis que soy el Mesías y yo os aseguro que no soy más que una simple voz.”

(Pero es Juan el Bautista, desde la prisión, quien hace la pregunta a Jesús. Y Jesús da dos respuestas: en la primera, dirigida a los discípulos de Juan, les encarga que lleven a Juan como confirmación el testimonio de LO QUE ESTÁIS VIENDO Y OYENDO. La segunda respuesta va dirigida a los que entonces le seguían, y también a todos los que hoy le seguimos)

“Nuestro Señor nos propone a san Juan como modelo a imitar para toda clase de personas.

No solamente deben copiarlo los prelados y predicadores, sino también los religiosos y religiosas (y todo el Pueblo de Dios). Todos tienen que considerar su humildad y su mortificación, para ser ejemplo suyo, voces los unos para los otros, voces que clamen que hay que preparar y allanar los caminos del Señor para que, recibiéndole en esta vida, gocemos de Él en la otra… (San Francisco de Sales. Sermón del 13 de diciembre de 1620. Tomo IX, 425, 426, 430, 431)

LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE SANTA MARÍA, VIRGEN

MARÍA CONTESTÓ: “AQUÍ ESTÁ LA ESCLAVA DEL SEÑOR; HÁGASE EN MÍ SEGÚN TU PALABRA”

Dios muestra ciertamente, de una manera admirable, la riqueza de su poder en la gran variedad de cosas que vemos en la naturaleza, pero aún mucho más magníficamente revela los tesoros infinitos de su belleza en la diferencia sin igual de los bienes que reconocemos en la gracia…

Ante todo, destinó para su Santísima Madre un favor digno del amor de un Hijo que, al ser sapientísimo, todopoderoso y bondad infinita, iba a prepararse una Madre a su gusto. Y para ello quiso que la Redención se le aplicase a Ella en forma preventiva, a fin de que el pecado, que se transmitía de generación en generación, no la rozase a Ella…

…Dios apartó de su Madre toda cautividad y le dio la felicidad de los dos estados de la naturaleza humana, pues tuvo la inocencia que el primer Adán había perdido y gozó de la Redención que el segundo Adán le había conquistado, y esto de una manera excelente…

Esta Madre, como algo totalmente reservado para su Hijo, fue rescatada por Él del pecado, pero también del peligro de pecar, asegurándole la gracia y la perfección de la gracia. De suerte que Ella avanzaba “hermosa como la aurora que comienza a clarear y va continuamente creciendo hasta la plenitud del día.” (Ct 6, 10).

Redención admirable, obra maestra del Redentor y primera entre todas las redenciones por la cual el Hijo, con un Corazón enteramente filial, previene a su Madre con una bendición suavísima.

La preservó no sólo del pecado, sino de todo peligro de pecado, de todas las distracciones y retrasos en el ejercicio del santo Amor.

Y lo expresaba diciendo que entre todos los seres racionales que Él había escogido, esta Madre es su única Paloma, su toda-perfecta, su amadísima fuera de toda comparación. (Tratado del Amor de Dios. Libro II, Cáp.. 6)

Domingo II de Adviento

“CONVERTÍOS, PORQUE ESTÁ CERCA EL REINO DE LOS CIELOS.” ÉSTE ES EL QUE ANUNCIÓ EL PROFETA ISAÍAS DICIENDO: UNA VOZ GRITA EN EL DESIERTO: “PREPARAD EL CAMINO DEL SEÑOR, ALLANAD SUS SENDEROS.” (Mt 3, 1-12)

juan bautista“Los caminos tortuosos no sirven sino para cansar y desviar a los que transitan por ellos; por tanto hay que enderezarlos e igualarlos para la venida de nuestro Señor. Hay que enderezar tantas intenciones desviadas, para no tener sino una, la de agradar a Dios, haciendo penitencia. Esa es la meta a la que debemos aspirar.

Como el marino que conduce su barquilla tiene siempre puestos los ojos en la aguja marinera y los que conducen grandes barcos tienen bien sujeto el timón, también nosotros debemos tener los ojos bien abiertos para abrazarnos a los actos de penitencia y ejercitarnos en ellos.

Pero hay personas que no quieren saber nada de penitencias hasta que no tienen otro remedio. ¡Oh!, dicen ellas, “Dios es tan bueno y tan misericordioso que nos podremos arreglar muy bien con Él; pasémoslo bien ahora y cuando vayamos a morir rezaremos devotamente el Confiteor y Dios nos perdonará.” ¿Qué es eso, sino una gran presunción por parte de ellas, que quieren aprovechar la bondad divina para seguir encenagados en su pecado?… Enderezad los caminos del Señor”, es decir, igualad vuestro humor mediante la mortificación de las pasiones, inclinaciones y aversiones. Esta igualdad de carácter es la virtud más agradable de la vida espiritual, y por la que siempre debemos trabajar.

¡Dios mío, qué cosa más amable y más agradable es ver en alguien esta igualdad de carácter! ¡Estamos tan alejados de ella! ¡Somos tan variables y tan inconstantes…! Esos son los caminos que tenemos que “enderezar”para la venida de nuestro Señor; y para conseguirlo, vayamos a la escuela del glorioso San Juan Bautista y entremos -o mejor- roguémosle que nos reciba en el número de sus discípulos. (Sermón del 20 de diciembre de 1620. IX, 444 – 445- 446)

DOMINGO I DE ADVIENTO (Ciclo A)

 “POR ESO, ESTAD TAMBIÉN VOSOTROS PREPARADOS, PORQUE A LA HORA QUE MENOS PENSÉIS VIENE EL HIJO DEL HOMBRE” (San Mateo 24, 37-44)

abrazo jesus“Cristo viene en nuestra búsqueda y la Iglesia nos invita a recibirle bien… Pero ¿por qué habla Jesucristo del juicio y del fin del mundo? Para llenarnos de temor. Y ¿por qué quiere Él que temamos? Para que amemos, porque el temor “es el principio de la sabiduría”, y el salmista añade: Bienaventurados los que temen al Señor.”

Pero para comprender mejor una cosa tan necesaria, sabed que hay dos clases de temor: el uno, humano; el otro, divino; el temor de esclavos y el temor de los hijos. El temor servil permanece en nosotros para servir al amor… y el amor emplea el temor servil para rechazar al enemigo.

Los barqueros, aunque partan con viento favorable y en estación propicia, jamás olvidan llevar consigo los cordeles, las áncoras y otras cosas que se requieren en momentos difíciles de accidentes y de tempestades; pues así, el servidor de Dios, jamás debe estar desprovisto del temor de los juicios divinos, sino que se servirá de él en las tormentas y en los asaltos de las tentaciones.

La piel de la manzana, aunque de poco valor en sí, sin embargo sirve perfectamente para conservar la manzana a la cual recubre. Así el temor servil, que comparado con el amor tan poco vale, también es muy útil para conservar el amor en medio de los riesgos de esta vida

El que ofrece una granada, ciertamente la da por los granos y el jugo que lleva dentro, pero no deja de dar también la cáscara. Pues así el Espíritu Santo entre sus dones confiere el del temor amoroso a las almas de los suyos, a fin de que teman a Dios como Padre y Esposo, pero tampoco deja de darles el temor servil, como complemento del otro; porque el temor, como dice San Agustín, es el servidor de la caridad, a la cual prepara la morada.” (Sermón 1610, VIII, 62 y Tratado del Amor de Dios XI, 513)

Sábado de la Semana XII del T.O Memoria de Santa María

¡Dios Sea Bendito!

 SEÑOR, NO SOY DIGNO DE QUE ENTRES BAJO MI TECHO (Mt. 8, 5-17)

 Nuestro Señor, siendo Dios, no tenía en sí nada por lo que humillarse, sin embargo quiso humillarse y dijo: “Aprended de Mí, que soy manso y humilde de Corazón y hallaréis reposo para vuestras almas.” El más alto grado de humildad es humillarse por nuestro Señor, porque Él se ha humillado por amor nuestro, para darnos ejemplo y hagamos lo que Él hizo.

Tenemos que ser humildes en todos nuestros actos, volvernos a Dios, abatiéndonos y reconociendo nuestra nada, nuestra bajeza y vileza. Sed, pues, muy humilde y podréis serlo en el momento en que el Señor os lo pida.

Me estoy refiriendo a una humildad verdadera y sólida, que os haga más dócil a la corrección, más manejable y pronta a la obediencia.

Id en paz, querida hija, y manteneos humilde ante Dios. Que vuestras imperfecciones os sirvan de ayuda en esto, pero que nunca os descorazonen. Nada hay que nos pueda dañar si no es nuestra propia voluntad: por lo tanto prescindamos de ella, olvidémosla puesto que se la hemos consagrado toda a Dios. Tengamos ánimo, pero sin presunción…

Para que la gracia de Dios pueda estar en nuestro corazón lo hemos de vaciar de nuestra propia gloria y decir: Dios mío, mira a esta criatura mala y colmada de miseria y llénala de tu misericordia…

Hay que tener una dignidad de princesa, puesto que somos esposas del Hijo de Dios; pero sencilla y sin afectación; como la humildad del publicano: llena de confianza.

Cuando cometáis faltas contra la mansedumbre, humillaos; y cuando las faltas sean contra la humildad, dulcificaos… Hemos de ir siempre de la humildad a la mansedumbre y de la mansedumbre a la humildad. (San Francisco de sales. Consejos a Sor M. Adrienne Fichet. XXVI, 295-297)

Al recordar en este día a la Madre de tu Hijo, Te rogamos,, Señor, que venga en nuestra ayuda la intercesión poderosa de Santa María, la mujer humilde que hizo tu Voluntad, para que nos veamos libres de todo peligro y podamos vivir en paz. (De la Liturgia del día)

24 Junio: San Juan Bautista

¡Dios Sea Bendito!

JUAN ES SU NOMBRE… Y TODOS LOS QUE LO OÍAN REFLEXIONABAN DICIENDO: ¿QUÉ VA A SER ESTE NIÑO? (Lc. 1, 57-66)

Tengo, hija mía, un gran sentimiento de júbilo por este hombre angélico o este ángel humano cuya fiesta del nacimiento celebramos hoy.

Le encuentro más que virgen, ya que es virgen hasta de ojos, pues no los posó sino en los objetos insensibles del desierto.

Más que confesor, pues confesó al Salvador aún antes de que el Salvador se confesase a Sí mismo; más que predicador, pues no solamente predicó con la lengua sino hasta con la mano y el dedo, que es el colmo de la perfección. Más que Doctor, porque predicó sin haber oído la fuente de la doctrina. Más que mártir, pues los otros mártires mueren por quien ha muerto por ellos, pero él muere por quien todavía está vivo… Más que evangelista, porque predica el Evangelio antes de haber sido evangelizado.

Más que apóstol, porque va delante de Aquél a quien los apóstoles siguen. Más que profeta, porque señala al que los profetas predicen. Más que patriarca porque ve a Aquél en quien ellos creyeron. Y más que ángel y más que hombre, porque los ángeles son sólo espíritu sin cuerpo y los hombres tienen demasiado de corporal y demasiado poco de espiritual: él es el que tiene un cuerpo y no es más que espíritu…

Nace de una mujer estéril, vive en el desierto y predica a los corazones áridos y pedregosos. Y muere entre los mártires. Y en medio de todas esas asperezas conserva su corazón lleno de gracia y bendiciones.

Y hay algo muy de notar, y es que cuando nuestro Señor dijo que entre todos los nacidos de mujer ninguno había más grande que Juan, Él añadió: “pero el menor en el Reino de los cielos (es decir, en la Iglesia), es mayor que él.” ¡Qué cierto es esto, querida hija mía! El menor cristiano que comulga, es mayor en dignidad que san Juan.

¿Qué explicación tiene el que nosotros seamos tan pequeños en santidad? (Carta a la Madre de Chantal. 24 de junio de 1611. XV, 74)