Novena a San Francisco de Sales – día 6º

Día 20 de enero

“No nos preocupemos por el mañana”

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«Mirad hacia adelante sin fijaros en los peligros que veis lejos, según me escribís. Os parecen ejércitos y no son más que sauces cortados y mientras los miráis podríais dar un mal paso. Hagamos un firme y general propósito de querer servir a Dios con todo nuestro corazón y nuestra vida y luego no nos preocupemos por el mañana. Pensemos sólo en hacer el bien hoy; y cuando llegue el día de mañana, también se llamará hoy, y podremos pensar en él. Para esto es también necesario tener una gran confianza y resignación en la providencia de Dios. Tenemos que recoger maná solamente para el día de hoy y no más; sin dudar de que también mañana volverá Dios a mandar maná. Y pasado mañana, y todos los días de nuestra peregrinación»

Novena a San Francisco de Sales – día 5º

Día 19 de enero
“El arte de amar a Dios”
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Respecto a los que andan buscando «muchos ejercicios y medios para poder amar a Dios», escribe san Francisco de Sales:«¡Pobres gentes! Se atormentan por encontrar el arte de amar a Dios y no saben que el único arte es amarlo; piensan que se necesita cierta destreza para adquirir este amor y, sin embargo, sólo se encuentra en la sencillez». Para amar a Dios «no hay más arte que… ponerse a practicar las cosas que le son agradables, pues es el único medio de encontrar y conseguir ese amor sagrado, siempre que esta práctica se lleve a cabo con sencillez, sin turbarse ni inquietarse»

Novena a San Francisco de Sales – Día 4º

Día 18 de enero

“Ser lo que sois”

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«¡Animo! Si estáis en vuestro hogar y sois esposa y madre, las cosas no se pueden cambiar. Debéis ser lo que sois y serlo con gusto y con amor de Dios, por el amor de Dios»

«Seamos lo que somos y seámoslo bien para hacer honor al Artífice cuya obra somos… Seamos lo que Dios quiere con tal de que seamos suyos, sin empeñarnos en ser lo que nosotros queremos, contra sus deseos; pues, aunque fuéramos las más excelentes criaturas del cielo, no nos serviría de nada, si no es ésa la voluntad de Dios»

Novena a San Francisco de Sales – Día 3º

Día 17 de enero

“La flor de la caridad”

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«El que es dulce –escribe San Francisco de Sales en una de sus cartas– no ofende a nadie y soporta y aguanta de buen grado a los que le hacen mal. El que es dulce sufre con paciencia los golpes y no devuelve mal por mal. El que es dulce no se turba jamás sino que impregna todas sus palabras en la humildad y vence el mal con el bien».

No nos cansemos de contemplar y de escuchar a aquel que es, de entre todos los santos, el que más se ha empeñado en reproducir la mansedumbre y la benignidad de Cristo. Su ejemplo y sus enseñanzas serán para nosotros una luz benéfica. Lo mismo si vemos cómo acoge san Francisco de Sales a la gente en su obispado, que si leemos su correspondencia, admiraremos la dulzura amable y paciente, siempre igual, para con todos. Adquirida a costa de un prolongado esfuerzo, y cuidada con esmero, como una gran virtud, se alimenta de la caridad de este obispo de tan gran corazón. Delicada y alegre, indulgente y compasiva, no abdica nunca de su firmeza. Si la practicamos, nos conducirá muy lejos en el camino de la santidad, mediante el renunciamiento escondido bajo el velo de una sonrisa.

Oración
Señor, Dios nuestro, tú has querido que el santo obispo Francisco de Sales se entregara a todos generosamente para la salvación de los hombres; concédenos, a ejemplo suyo, manifestar la dulzura de tu amor en el servicio a nuestros hermanos. Te rogamos por su intercesión nos alcances la gracia de…………., que tan ardientemente deseamos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


[1] C 2090 ala M. de Chantal, fragmento, 1615-1617. XXI, 175.

Novena a San Francisco de Sales – Día 2º

Día 16 de enero

“La paz nace de la humildad”

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«Lo que nos turba es el amor propio y la estima que tenemos por nosotros mismos. ¿Qué significa que nos turbemos, nos asustemos y nos impacientemos cuando caemos en alguna imperfección o pecado? Significa que creíamos ser algo bueno, seguro y firme; por eso al constatar que no es así y que hemos caído de bruces, nos sentimos engañados y, por ello, turbados, ofendidos e inquietos. Si hubiéramos sabido lo que somos, en lugar de quedarnos estupefactos por vernos en tierra, nos asombraríamos de haber podido mantenernos en pie»

«Tenéis que trabajar por conquistar la santa humildad que el mundo no conoce, como no conoce la paz que ella da»

Oración

Señor, Dios nuestro, tú has querido que el santo obispo Francisco de Sales se entregara a todos generosamente para la salvación de los hombres; concédenos, a ejemplo suyo, manifestar la dulzura de tu amor en el servicio a nuestros hermanos. Te rogamos por su intercesión nos alcances la gracia de…………., que tan ardientemente deseamos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

EL BAUTISMO DEL SEÑOR (F)

Y VINO UNA VOZ DEL CIELO QUE DECÍA: “ESTE ES MI HIJO, EL AMADO,         MI PREDILECTO” (Mt. 3,13-17)

bautismo-del-senorDios Padre habló para dar testimonio cuando nuestro Señor recibió el bautismo en el Jordán y se oyó esta voz: “Este es mi Hijo, el amado, en quien tengo todas mis complacencias, escuchadlo.” Como si dijera: Pobre pueblo, me habéis disgustado tanto por vuestras iniquidades que había resuelto perderos y precipitaros en el abismo a todos, pero he aquí que os envío a mi Hijo para reconciliaros conmigo, porque todas mis delicias están en mirarle y contemplarle y en esta mirada encuentro tanta complacencia que me hace olvidar todos los disgustos que recibo por vuestros pecados; ¡escuchadle por tanto!

Por esas palabras me está demostrando que le ha enviado para que nos enseñe cómo podemos salvarnos

Él quiere decirnos: no dudéis de su doctrina porque es la Verdad misma, por tanto, escuchadle bien, su doctrina es divina y si la practicáis y seguís, os conducirá a la vida eterna.

… Qué felices sois, mis queridas Hijas, de haber escuchado la Palabra de Aquel que es el único que puede penetrar en los corazones. Os ha dicho una palabra en secreto y vosotras le habéis obedecido, porque solamente Él habla al corazón de los hombres y al mismo tiempo les da la gracia para que hagan lo que Él les pide.

Hijas mías, habéis venido porque Él os ha llamado, porque es Él quien escoge a los que le place, para conducirlos a donde Él quiere.

¿Qué otra cosa podemos hacer sino escucharle bien y guardar su divina Palabra, es decir, para vosotras vuestras Constituciones; y haceros tan unas con ellas, que en adelante sea esa vuestra vocación? Las religiosas no han de tener otro cuidado sino ese, pues en las Constituciones han de ver la voluntad de Dios que les dice en ellas lo que han de hacer para llegar a la perfección y a la unión con su divina Majestad. (San Francisco de Sales. Sermón de 1622.X, 368 y IX, 364)

LA EPIFANÍA DEL SEÑOR (Solemnidad)

ENTRARON EN LA CASA, VIERON AL NIÑO CON MARÍA, SU MADRE, Y CAYENDO DE RODILLAS LO ADORARON

adoracion-de-los-reyes-magosEs una gran fiesta, en la que celebramos que la Iglesia de los Gentiles es aceptada por Cristo y recibida por Cristo. Sí, es una gran fiesta porque los gentiles llegan a Cristo y a la Casa del Pan.

La Epifanía es el día de los dones. Nunca ha recibido Cristo regalos más espléndidos y ahí tenemos la manera de ofrecer nuestros presentes a Dios. Los Magos nos lo pueden enseñar, ya que el primer acto de cada clase sirve de tipo a lo demás. Veamos, pues, las circunstancias: ¿Quién? ¿Qué? ¿A quién? ¿Por qué? ¿Cómo?

¿Quién? Unos Reyes sabios. Antes de haber recibido la fe, ya creían. Reyes piadosos, que observaban las estrellas siguiendo la profecía de Balaam; su devoción se demuestra al dejar sus reinos y al acudir y presentarse intrépidamente al rey Herodes y confesarle ingenuamente su fe.

¿Qué? Oro, incienso y mirra. Las opiniones de los doctores están divididas cuando explican la razón de estos presentes. Strabus dice que trajeron de lo que producía su país de Arabia. Todo agrada a Dios: Abel le daba de sus rebaños y el que no tenía sino una piel de cabra, también podía ofrecérsela. Honra al Señor con tus bienes.

Hay quienes ofrecen al Señor lo que no poseen. Hijo mío, ¿por qué no eres más devoto? Lo seré en mi ancianidad. Pero, ¿sabes tú que llegarás a viejo? Otro dice: Si yo fuese capuchino, ofrecería sacrificios al Señor. Honra al Señor con lo que tienes. Si yo fuese rico… yo daría… Honra al Señor con tu pobreza. Si yo fuera santo… Honra al Señor con tu paciencia, si yo fuera doctor…, honra al Señor con tu sencillez…

De lo que tienes, el valor de tu ofrenda se mide en relación con lo que posees. San Agustín dice que los Magos le trajeron oro como a rey; incienso como a Dios; mirra como a hombre. ¿A quién? ¡A Cristo nuestro Señor! ¿Por qué? ¡Hemos venido a adorar al Señor! ¿Cómo? ¡Se postraron y le adoraron!

Y no digamos que no tenemos nada muy grande para regalarle. Nada hay suficientemente digno de Dios. Debéis decir: “Yo quiero, Divino Niño, darte el único bien que poseo: yo mismo, y te ruego que aceptes este don.” Y Él nos responderá: “Hijo mío, tu regalo no es pequeño sino en tu propia estima.” (San Francisco de Sales. Sermón. VIII, 38)